¿Cómo es la educación en Japón? Parte 1

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Si alguna vez has visto anime o alguna película que ocurra en un clásico ambiente escolar japonés, seguramente estarás familiarizado con los planos de entrada a clases o de graduaciones que ocurren mientras los pétalos de sakura son llevados por el viento.

Esto no es una elección simplemente estética que da romance o nostalgia al momento; en Japón, los tiempos de salida y llegada a la escuela coinciden justamente con el florecer de los árboles de cerezo, en los meses de marzo y abril, respectivamente. En Colombia estamos acostumbrados a entrar y salir de clases en tiempos correspondientes con el inicio y el final del año calendario… Pero para los nipones, no solo las fechas de inicio y finalización de clases son diferentes, sino que todo el proceso educativo es un tanto distinto.

Aunque similar en la superficie, hay muchas pequeñas diferencias en el sistema educativo japonés y el colombiano. Competitividad, responsabilidad, y el manejo del tiempo fuera de clase (aunque no fuera de la escuela) son algunos de los pilares del sistema nipón.

Hablemos primero un poco sobre lo que viene antes de la educación obligatoria. Antes de los seis años, los padres o tutores tienen la opción de inscribir a sus hijos en el yōchien, equivalente a nuestro kinder, donde los niños pasan alrededor de cuatro horas diarias tomando clases.

Sin embargo, y aunque esté controlado por el ministerio de educación de Japón MEXT, este programa no es obligatorio. Otra opción válida es colocarlos en hoikuen, guarderías, que aunque a veces contengan elementos educativos, tienen el propósito de cuidar de los niños mientras sus padres trabajan.

Con el incremento de madres que trabajan en la sociedad japonesa, son estos últimos programas los que han visto una demanda increíble, dejando al yōchien con complicaciones para mantener sus números de inscritos, y causando que cada año existan enormes listas de espera para entregar cupos a programas hoikuen. Después de todo, las guarderías si ofrecen cuidar a los niños durante toda la jornada laboral de sus padres, mientras que los programas del Ministerio de educación no lo hacen.

La demanda que el ambiente laboral provoca en Japón acentúa el problema de las guarderías y la educación preescolar, que a su vez se convierte en uno de los factores que desestimula la decisión de procrear, y aumenta la crisis de población jóven que afronta la nación.

En Japón, el año lectivo en cualquier grado escolar, incluso durante los estudios universitarios, comienza en abril. Si el niño cumple seis años en abril 1 o antes, debe entrar a estudiar en primer grado durante ese año lectivo. La educación primaria en Japón es gratuita, y casi todas las escuelas primarias, o shōgakkō (小学校), son públicas.

El sistema educativo preuniversitario japonés está dividido, tal y como en nuestro país, en dos bloques: escuela primaria y escuela secundaria. La educación obligatoria se compone de los seis años de primaria (el equivalente a nuestro grado cero a quinto) y tres de secundaria “baja” (nuestros sexto, séptimo y octavo: llamada chuugakkō o 中学校); luego de esto proceden a la educación secundaria “alta” (la popular “high school” cómo se le llama en Estados Unidos, y en Japón llamada koukou o 高校) completada en tres años, y que no es realmente obligatoria según la ley japonesa… pero que se vuelve un requisito indispensable para una nación tan laboralmente competitiva y demandante como Japón. Hasta el momento, entonces, tendríamos realmente los mismos doce años de educación en ambos Japón y en Colombia, ¿pero qué es lo que ocurre dentro de ellos?

Grados y edades del sistema educativo Japonés. Gráfica creada por la Embajada del Japón en Estados Unidos. https://www.us.emb-japan.go.jp/itpr_en/education-system-in-japan.html

De los países monitoreados por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), Japón es siempre uno de los primeros en los rankings de comprensión de lectura, ciencias y matemáticas. Las materias que se enseñan no son muy diferentes a las que suelen verse en Colombia… en la primaria se ve japonés, estudios sociales, matemáticas, música, ciencia, artes, educación física y economía del hogar, que ayuda a los niños a aprender desde una edad temprana habilidades domésticas como cocinar o coser.

El currículo de la secundaria “baja” adiciona el aprendizaje obligatorio del inglés, además de viajes de campo. Los estudiantes además se preparan con fuerza para los exámenes de ingreso a las escuelas secundarias “altas”, que pueden llegar a ser increíblemente demandantes, y los currículos de estas escuelas pueden variar en gran medida, dependiendo de sus perfiles. Las High School niponas pueden bien tener contenidos generales, o ser altamente especializadas, elaboradas para preparar a los estudiantes para estudios superiores y caminos laborales muy específicos.

Sin embargo, el cambio viene en la perspectiva de esa educación, y también en la forma en que se viven los momentos fuera de estas clases.

En primer lugar, existe una supervisión sobre la educación nipona por el ministerio de Educación MEXT, que aunque no es completa y deja vacante espacio para la protección de las libertades y los derechos educativos y de personalidad otorgados por la constitución, si estandariza los mínimos educativos del país, y crea un marco de neutralidad política y religiosa que evita que estos temas sean introducidos en el salón de clases desde una perspectiva parcializada. Entre otras cosas, el MEXT también tiene una lista de libros y materiales educativos que se permiten en el salón de clases.  

 La segunda gran diferencia es el componente ético, moral y de etiqueta que se imparte en los salones. Desde pequeños a los niños se les enseña una forma adecuada de tratar a sus compañeros y a sus mayores. La forma de saludar, de despedirse, y de interactuar se refuerza y se mantiene durante todo el ciclo escolar, creando una cultura de etiqueta que acompañará al japonés durante toda su vida, y que se basa en el respeto por el otro.

Si estudias japonés, puedes ver esa importancia del respeto incluida en lo más básico de su idioma: una de las primeras lecciones es aprender los indicativos como “san” y “sama”, que incluyen grados de importancia en su mismo significado. El uso obligatorio de uniformes y el acato al pie de la letra del código de vestimenta en las escuelas es otro factor que revela la disciplina de las reglas que se enseña desde la educación más básica, y que da cuenta de otros comportamientos que los japoneses practican en su vida adulta, como su disciplina con la cultura del tapabocas —incluso antes de la pandemia del COVID 19—.

Izquierda: Fan japonés recoge la basura dejada por los espectadores en uno de los partidos del mundial de Qatar 2022. Derecha: Personas que en su mayoría llevan tapabocas (incluso en exteriores) esperando el paso en un cruce. Ambas son muestras del respeto y la etiqueta de los nipones, inculcadas desde edades tempranas.

 El cambio final, y posiblemente el más grande, se encuentra en la forma que se aprende fuera de la clase… pero no fuera del salón. El sistema japonés fomenta la inserción de los niños y adolescentes en actividades extraacadémicas, que de todas formas corresponden al núcleo de la educación japonesa: desde primaria, los niños son encomendados a limpiar sus propios salones, los corredores y zonas abiertas de su escuela, además de tener, en algunas escuelas, las obligaciones de servirse las comidas, las que todos los estudiantes comen juntos en el salón.

Clubes deportivos, artísticos, musicales, culturales, o científicos también forman parte esencial de la vida académica de estudiantes, con actividades que inician al terminar el horario regular de clases, y comandadas por los mismos estudiantes. Lo normal y esperado es que todos los estudiantes acepten participar en al menos uno de estos clubes. Si quieres reflexionar en qué tan importante es esta parte para la vida del estudiante, piensa en lo siguiente: ¿Cuántos animes que has visto ocurren en el contexto de clubes, cuerpos estudiantiles, y festivales escolares? 

Es de esta forma que el currículo japonés encuentra su equilibrio entre la enseñanza teórica de los salones y la experiencia práctica no solo del conocimiento académico, sino también del fortalecimiento social e individual de sus estudiantes. ¿Qué opinas del sistema nipón? ¿Conoces algún detalle del mismo que no hayamos mencionado aquí? ¡Déjanoslo en los comentarios!

¿Te gustaría saber cómo es la educación universitaria en Japón? ¡Te lo contamos en nuestra próxima entrada del blog!

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